En la Península de Sinaí, aledaña a Egipto, se encuentra el Monte Sinaí, donde se dice que un Dios entregó a Moisés Las Tablas de la Ley. YHVH provocó los fenómenos que le devolvieron la libertad al pueblo hebreo y entonces pide a cambio:
- No tendrás dioses ajenos delante de mí.
- No escuches a nadie más.
- No me dibujes.
- No reverencies a nadie más, ni arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
- Yo soy fuerte, celoso, castigo la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación.
- Hago bendiciones a millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.
- No digas su nombre en forma irrespetuosa porque castigaré con crueldad la blasfemia.
- Santifica el día dedicado a mí.
- Trabaja durante 6 días y el séptimo descansa y glorifícame.
- Cuida a tu padre y a tu madre.
- Mo mates a nada vivo.
- No engañes la buena fe y confianza de los que te aman.
- No le quites a nadie lo que es de él.
- No engañes, no mientas, no calumnies, no tergiverses.
- No cometas injusticias ni maquines, no intrigues ni trames, no conspires ni urdas en contra de los demás.
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